La Plaza Mayor es la quintaesencia de la Villa, una plaza castellana de amplias dimensiones y de arquitectura irregular, rasgo característico de este estilo. Está flanqueada por la Excolegiata de Santa María y por el Ayuntamiento, un edificio moderno de principios del siglo XX.

El conjunto más llamativo son las casas frente a la iglesia, formando soportales en un bello desorden que daban cobijo a los mercaderes, desde que Enrique IV ordenara en 1465 un día de mercado para los martes, mandato que la tradición ha mantenido vigente.

 

Actualmente su aspecto es el de una plaza más moderna, remodelada en 2007.